Revista CyL Económica
Cruasanes para salvar una fábrica
El Grupo Siro inaugura la ampliación de su planta de bollería industrial en Medina del Campo, en la que invierte 26 millones de euros
De izquierda a derecha, Miguel Alejo, delegado del Gobierno en Castilla y León; Juan Vicente Herrera, presidente de la Junta; Juan Manuel González Serna, presidente del Grupo Siro; y Lucía Urbán, consejera de la compañía, durante la inauguración de la fábrica en Medina del Campo (Valladolid).
Las magnitudes del Grupo Siro ponen de manifiesto su importancia tanto en el sector empresarial regional como en la agroalimentación nacional: una facturación de 321 millones de euros en 2009 con un crecimiento superior al 20%; una plantilla de más de 3.000 personas repartidas en 14 centros de producción (de los que nueve están en Castilla y León); un moderno almacén logístico; y oficinas en Venta de Baños (Palencia), Madrid y Londres. Un dato más, su Plan Estratégico 2007-10 contempla inversiones de 260 millones de euros. Uno de estos desembolsos ha sido la ampliación de la fábrica que la compañía adquirió a Productos Casado en 2008, ante la mala situación financiera que atravesaba la empresa familiar ubicada en Medina del Campo (Valladolid).
Superficie duplicada
Dos años de trabajo y una inversión de 26 millones de euros -de los que la Junta ha aportado 5,5 millones de euros- han permitido al holding presidido por Juan Manuel González Serna reforzar su negocio de bollería con dos nuevas líneas de producción, que satisfarán las necesidades de las estanterías de Mercadona a través de su marca Hacendado. El pasado mes de febrero tuvo lugar la inauguración oficial de estas obras, que han duplicado las dimensiones de la fábrica con dos plantas de 8.640 metros cuadrados cada una y han acondicionado 2.400 metros cuadrados de las instalaciones ya existentes. Durante el acto, Juan Vicente Herrera, presidente de la Junta, calificó esta iniciativa de "excelente noticia" en un entorno económico repleto de dificultades. Asimismo, Herrera reconoció la progresión del Grupo Siro al pasar de 80 trabajadores en 1991 a la actual plantilla de más de 3.000 personas, calificó como "ejemplar" el esfuerzo inversor realizado por la compañía durante toda su historia y resaltó "su apuesta por la calidad y la competitividad".
Por su parte, González Serna recordó que esta inversión ha permitido mantener los 208 puestos de trabajo que peligraban hace dos años e incrementarlos hasta los 260 actuales, que se elevarán a 400 a finales de 2010. En su intervención, el presidente del Grupo Siro quiso agradecer el apoyo de los que denominó los cinco grupos de interés de la compañía: Mercadona, que creyó en la viabilidad del proyecto y apostó por él; los trabajadores de la planta de Medina del Campo, que confiaron en la empresa; los proveedores, por el esfuerzo desarrollado para poner en marcha las nuevas líneas en tan poco tiempo; las administraciones, por su colaboración en acelerar los procesos administrativos y las subvenciones concedidas; y los bancos, entidades financieras y accionistas, "por dejarnos invertir". Asimismo, apuntó: "tenemos que seguir así. Debemos trabajar más y mejor para garantizar nuestra competitividad y crecimiento




