Volver
El Grupo Bitrébol, pionero en aplicar una gestión basada en el buen gobierno
Marzo de 2004
La constructora presenta una triple cuenta de resultados con sus datos económicos y sus actuaciones sociales y medioambientales
En enero de 2003, la Comisión Especial para el Fomento de la Transparencia y la Seguridad en los Mercados Financieros y Sociedades Cotizadas presentó al Ministerio de Economía el denominado Informe Aldama, donde se ofrece una serie de recomendaciones, basadas en el Código Olivencia, para el gobierno corporativo de esas compañías. El documento fija las pautas para que los directivos y consejos de administración desarrollen una gestión ética y social y asuman responsabilidades en el caso de incurrir en graves errores. Este modelo basado en la Responsabilidad Social Corporativa intenta evitar casos ocurridos tanto en EE UU (Enron) como en Europa (Parmalat) y devolver la confianza de los accionistas, y de la sociedad en general, sobre el funcionamiento de una economía de libre mercado. La adopción de las medidas del Informe Aldama es voluntaria, pero algunas grandes compañías españolas y una parte de la Banca empiezan a aplicar el buen gobierno corporativo en una tendencia que se ha extendido por las principales potencias del mundo, como EE UU, Gran Bretaña y Francia.
Este código, que está pensado inicialmente para las grandes corporaciones, es aplicado por el Grupo Bitrébol, que de esta forma se convierte en pionero dentro de las empresas españolas de su dimensión. Por eso, desde el pasado año, la sociedad con sede en Valladolid presenta en el Registro Mercantil tres balances: uno económico, otro social y el tercero medioambiental, donde recoge sus datos y actuaciones en estos tres campos. En España, esta práctica está muy poco extendida, pero por ejemplo en Sudáfrica todas las compañías cotizadas están obligadas a elaborar una triple cuenta de resultados. Por eso, están consideradas entre las mejores gobernadas del mundo por los inversores institucionales.
Las ventajas de aplicar el Informe Aldama en una empresa cotizada son evidentes, ya que aumenta la confianza del inversor y revaloriza las acciones, pero ¿en una empresa familiar de tamaño medio que no tiene aspiraciones de salir a Bolsa? “Hasta ahora hemos integrado en nuestro sistema de gestión la calidad, la seguridad y el medio ambiente, pero en este momento hemos añadido el concepto de Responsabilidad Social Corporativa, para tener una empresa ética, eficaz, transparente y volcada en el cliente. En definitiva, tener un marca con prestigio”, explica Alejandro Llorente, presidente del Grupo Bitrébol. Desde luego, no es frecuente escuchar esa filosofía en un sector como la construcción, que concentra un alto porcentaje de las reclamaciones presentadas por los consumidores.
Más información en la revista Castilla y León Económica





