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Revista CyL Económica

Las franquicias regionales mantienen su expansión

Castilla y León tiene 46 franquiciadores con casi 2.000 tiendas que mueven más de 300 millones de euros

Mayo de 2003


Si nos acercamos a las zonas comerciales de las ciudades y miramos a nuestro alrededor, muchos de los establecimientos que nos encontraremos son franquicias. Textil, informática, golosinas, agencias de viaje, supermercados y restaurantes son sólo algunos de los sectores en los que podemos ver este tipo de relación comercial por la que el franquiciado puede usar la marca, el conocimiento, la experiencia e incluso la propiedad intelectual e industrial del franquiciador a cambio de una contraprestación económica directa o indirecta. Se trata de un negocio que cada día está más extendido y que sólo es rentable si las dos partes obtienen beneficio. El establecimiento de franquicias es un buen método para la expansión de un negocio ya que minimiza los riesgos tanto del franquiciado como del franquiciador. De hecho, un efecto constante en los últimos años es la internacionalización de las enseñas españolas de mayor tamaño, como grandes cadenas textiles, cuya expansión por las principales ciudades del mundo han pasado a los libros de texto de las escuelas de negocio y se han convertido en ejemplos teóricos de cómo gestionar una compañía. Algunas de las redes con presencia nacional tienen su origen en Castilla y León. Según un estudio de la consultora Tormo & Asociados, en la región existen 46 centrales franquiciadoras, ocho más que en 2001. En total, las enseñas regionales cuentan con 1.979 establecimientos repartidos por toda la geografía española, una facturación cercana a 309 millones de euros y más de 4.440 empleados. El volumen de inversión que generan estas firmas a través de sus franquiciados supera los 51,52 millones de euros.

Ránking por regiones
En el ránking nacional, Castilla y León ocupa el quinto lugar, tanto por el número de redes, como de establecimientos, por detrás de Cataluña, Madrid, la Comunidad Valenciana y Andalucía. Además, se sitúa en el séptimo puesto por empleo generado; en el noveno, según la inversión; y en el decimosegundo por volumen de facturación. De nuestra comunidad autónoma, León es la provincia que más centrales aglutinó en 2002, con 15 redes, seguida de Valladolid, con 13. Comparando estos datos con los de 2001, nos encontramos con un incremento significativo del 66% y del 44%, respectivamente, ya que cada una de ellas poseía nueve franquiciadores. A continuación se sitúan Burgos, con ocho; Salamanca, con cuatro; Ávila y Zamora, con tres cada una; y Palencia, con una. Soria es la única que no figura como origen de ninguna enseña. Sin embargo, según los ingresos en 2002, la única cadena palentina alcanza una facturación de 93,6 millones de euros, por encima de las burgalesas y leonesas, que no superan los 70 millones de euros y que se sitúan en segundo y tercer lugar. Las centrales ubicadas en Valladolid tienen un volumen de ventas en su conjunto de 42,43 millones de euros, mientras que las de Salamanca superan ligeramente los 29,59 millones de euros. A distancia de las anteriores aparecen las provincias de Ávila y Zamora, con 6,15 millones de euros y 3,69 millones de euros, respectivamente. Según el informe de Tormo & Asociados, de los 4.443 empleos generados por las enseñas castellanas y leonesas, 1.758 personas trabajan para las ocho empresas de origen burgalés y 1.040 para la cadena palentina. Las redes salmantinas, por su parte, generan 597 puestos de trabajo, nueve más que las leonesas. Los últimos lugares de este ránking los ocupan las franquicias que tienen su origen en Valladolid, con 291 trabajadores, en Ávila (121) y Zamora (48).

 
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