Renault fabrica en Palencia su antídoto para la recesión automovilística
La factoría palentina se prepara para producir un Mégane II cada minuto por el éxito del modelo, que será vendido en 75 países
La planta palentina de Renault se prepara para lanzar a lo largo de este año la versión familiar del
El nuevo Renault Mégane es para la marca del rombo lo que Almodóvar para el cine español, una fuente inagotable de premios. Por ejemplo, ha sido elegido por la Prensa especializada Coche del Año en Europa 2003. Pero además este modelo también es la tabla de salvación de la multinacional francesa para capear la crisis del mercado y en esa estrategia la factoría de Villamuriel de Cerrato (Palencia) tiene un protagonismo especial al fabricar las versiones cinco puertas, tres puertas y Grand Tour (carrocería familiar), estas dos últimas en exclusiva mundial. El propio Louis Schweitzer, presidente del grupo, apuntó en el pasado Salón de Ginebra que la nueva gama del Mégane será uno de los elementos claves “que nos protegerán frente a las caídas de las matriculaciones”. En estos momentos, la empresa trabaja con dos hipotéticos escenarios: el más optimista contempla una disminución del mercado europeo en torno al 2% y el más pesimista eleva el descenso hasta el 7%. La estructura industrial de Renault está preparada para ambas situaciones, según adelantó Schweitzer, quien además aseguró: “la rentabilidad, la calidad y los costes de las fábricas españolas las sitúan entre las más rentables de Europa”.
De momento, el mercado nacional parece confirmar la peor de las hipótesis ya que en el primer trimestre las matriculaciones registraron un descenso del 5,7%. Sólo se han salvado de esta recesión las marcas generalistas como Seat, Citroën y Renault, donde el efecto Mégane ha sido determinante para eludir la crisis. Y es que el fabricante galo tiene marcado un objetivo muy ambicioso para este modelo: vender 5,5 millones de unidades de las siete carrocerías en 75 países en el plazo de seis años. De esta forma, la fábrica palentina se convierte en una de las plantas estratégicas de Renault para los próximos años porque sólo hay otras dos factorías con el programa X84 -código industrial de este vehículo-, la francesa de Douai y la turca de Bursa.
Segmento M1
La marca del rombo se juega mucho con este coche destinado al segmento M1 (medio inferior), que es el que más volumen de matriculaciones mueve, después de los discretos resultados de sus modelos de alta gama (Vel Satis y Avantime), con los que pretende introducirse en un mercado tradicional y inmovilista dominado por las berlinas alemanas. Pese a abrir este nuevo frente con vehículos de atrevido diseño, Renault no ha descuidado el nicho de mercado que domina y por eso aprobó una inversión de 2.100 millones para desarrollar el Mégane II. De esa cifra, el 59% fue para las instalaciones industriales, el 38% para gastos de estudio y el 3% para los costes iniciales que conlleva todo lanzamiento. Las inversiones industriales han cubierto no sólo las necesidades propias, sino también las de los proveedores, que han destinado conjuntamente cerca de 500 millones de euros al proyecto.
Los técnicos de la marca del rombo han hecho un gran esfuerzo para sacar adelante este modelo en un tiempo récord al ser diseñado en tan sólo 29 meses, en vez de los 46 meses que se tardó en su antecesor. El grupo francés ha sido capaz de que, entre la toma de decisión del diseño y el acuerdo de comercialización, no hayan pasado ni dos años y medio, pese a que incluye una carrocería más que el anterior modelo.
Aparte del esfuerzo inversor, uno de los aspectos que más llama la atención del Mégane II es su rompedor diseño, que ha conectado con el gusto de los potenciales compradores. Hacerse un hueco en el mercado español automovilístico es bastante complicado al existir una oferta de nada menos que 1.900 modelos. Pero el Mégane II ha levantado pasiones desde el primer momento y dentro del segmento de los compactos, que es el que registra más matriculaciones, encabeza la clasificación con 18.643 unidades en el primer trimestre. De esa cifra, el nuevo modelo ya representa el 40% de las ventas, frente al 30% de la anterior generación y del 30% del Mégane Scenic. Además, la gama Mégane ha sido líder de su segmento en Francia, donde Palencia destina la mayor parte de sus exportaciones, y tercero en Europa.
Demanda
Ante la elevada demanda, la fábrica palentina está preparada para abastecer de unidades a los concesionarios, aunque hay que tener en cuenta que el grupo francés ha revolucionado su tradicional método de producción con la puesta en marcha de un sistema de pedidos que evita la stocks. No obstante, con el lanzamiento del nuevo Mégane la factoría de Villamuriel de Cerrato ha registrado la subida de carencia más corta de su historia al pasar de fabricar 50 unidades diarias a más de 1.000 en tan sólo seis meses. En estos momentos, de las cadenas de producción salen 1.200 unidades al día, un número que se elevará hasta los 1.250 vehículos, o dicho de otro modo, un Mégane cada minuto. Una vez alcanzadas estas cifras de producción, la planta palentina se prepara para lanzar a lo largo de este año la versión familiar del Mégane, que fabricará en exclusiva para todo el mundo. De esta forma, la factoría prevé incrementar su producción hasta llegar en 2005 a las 285.000 unidades anuales, de las que se exportará más del 80%.
El Mégane II no sólo ha conquistado a los conductores, sino también a la Prensa especializada, que le ha elegido Coche del Año en Europa 2003. Un jurado compuesto por 58 periodistas de 22 países europeos dieron el galardón a este vehículo dentro de una lista en la que figuraban casi 30 coches preseleccionados. El jurado valoró su diseño atrevido y expresivo en un segmento de mercado tradicionalmente conservador y destacó sus propiedades ruteras y el alto nivel de seguridad pasiva.




