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Revista CyL Económica

Una región solvente

 

Castilla y León mantiene un alto atractivo para los inversores y obtiene financiación a coste razonable en los mercados al revalidar su elevada calificación crediticia, destaca la consejera de Hacienda

Junio de 2010

Emitir deuda pública o contratar préstamos es una de las posibilidades que tienen los gobiernos para obtener financiación, más en estos momentos de dificultades para cuadrar la cuentas públicas y mantener los servicios debido a la caída de los ingresos por la menor actividad económica. Para conseguir esos fondos, es necesario tener una imagen de rigor y solvencia -que se lo pregunten a los griegos- y en este sentido la Junta tiene a su favor su contrastada fiabilidad, certificada por la agencia internacional Moody's, que en su último informe decidió mantener la elevada calificación crediticia de nuestra comunidad (Aa1, la segunda mejor valoración posible). Este baremo facilita las negociaciones en un período en el que ha aumentado la competencia entre las diferentes regiones para acceder a los escasos recursos habilitados en los mercados financieros, que se han vuelto muy restrictivos desde que estalló la crisis. "Cuando la agencia Moody´s otorga a Castilla y León la segunda mejor nota dentro de su escala, lo que está haciendo es transmitir al mercado que nuestra comunidad autónoma tiene una elevada solvencia que le permite hacer frente a los compromisos derivados de las operaciones financieras. Es decir, da a conocer a los potenciales inversores, tras analizar la situación económica, presupuestaria y financiera de la región, que la calidad de Castilla y León como prestatario es muy alta, o lo que es lo mismo, que el riesgo de que incurra en impago es muy bajo", explica Pilar del Olmo, consejera de Hacienda, quien precisa: "la consecuencia de todo ello es obvia: cuanta menos garantía ofrezca un prestatario, más prima de riesgo se le aplicará y, por tanto, mayor será el coste al que tendrá que hacer frente. En estos días estamos viendo cómo la rebaja de los ratings de algunos países por parte de la agencia Standard & Poor's, entre los que se encuentra España, ha provocado incrementos en los diferenciales que exigen los inversores por prestar dinero". Según Del Olmo, en contraste con la situación de esas economías, "Castilla y León lleva ya varios años revalidando su calificación de Aa1, lo que le ha permitido mantener un alto atractivo entre los inversores y poder cubrir sus necesidades de financiación vía endeudamiento a un coste razonable".

Bajo endeudamiento

 

Una consecuencia de la crisis financiera actual es que los inversores son mucho más selectivos, diversifican mucho más su cartera y reducen el importe de las líneas de financiación, manifiesta Del Olmo, a la vez que recuerda que las autonomías con un elevado nivel de endeudamiento "que se ven obligadas a formalizar un abultado volumen de deuda deben asumir mayores costes, puesto que tienen más saturados los cauces de financiación. No es el caso de Castilla y León, que tiene un endeudamiento relativamente bajo".

 

Además de mantener controlado el nivel de deuda, uno de los objetivos estratégicos de la Junta en este área "es la diversificación y ampliación de la base inversora, porque cuanto mayor sea la base de potenciales inversores en deuda de la comunidad autónoma y la flexibilidad en la instrumentación del endeudamiento, mayores serán las posibilidades de obtener financiación a un menor coste. Por ello, año tras año hemos hecho un uso combinado de los distintos instrumentos que ofrece el mercado, a la vez que se ha buscado dar entrada a nuevos inversores, principalmente extranjeros, que complementen la oferta de financiación de las entidades financieras nacionales", aclara la consejera de Hacienda.

Deuda viva

 

Históricamente, el Gobierno regional ha aplicado una política prudente en su endeudamiento, que mantiene pese a la recesión con el fin de tener fuelle en el caso de que la crisis se alargue más en el tiempo y para no hipotecar los próximos presupuestos regionales. Así, Castilla y León terminó 2009 con una deuda viva de 3.227 millones de euros, cantidad que representa el 5,8% del Producto Interior Bruto (PIB) y sitúa a la comunidad como la séptima más saneada de España, por detrás de País Vasco, Asturias, Cantabria, Murcia, Canarias y Aragón. El porcentaje de endeudamiento regional respecto al PIB es muy inferior a la media nacional del 8,2%, lo que confirma la fortaleza de las Cuentas Regionales. La comparación con otras autonomías revela que nuestra región sigue teniendo un bajo nivel de endeudamiento, tanto en términos absolutos como relativos. Según el Banco de España, a 31 de diciembre de 2009 la deuda del conjunto de las comunidades autónomas ascendía a 86.280 millones de euros, de los que únicamente el 3,7% correspondía a nuestra región.

Previsión

 

La saneada situación de las cuentas de Castilla y León se refleja también en el hecho de que es la segunda comunidad autónoma que en menos tiempo devolvería su deuda viva, lo que demuestra una capacidad de previsión que sólo supera Navarra. Así, la deuda viva por castellano y leonés asciende a 1.262 euros, lejos de los 1.875 euros estimados para el conjunto de España.

 

La política aplicada por el Ejecutivo regional en este ámbito se caracteriza "por una utilización responsable de la capacidad de endeudamiento, en coherencia con los planteamientos de austeridad y rigor en el gasto que siempre hemos defendido. Gracias a esta política, Castilla y León cuenta con unas finanzas públicas saneadas y es una de las comunidades autónomas más solventes, con un nivel de endeudamiento inferior a la media del conjunto de regiones españolas", explica la consejera de Hacienda.

Deuda nueva

Esta estrategia se prorroga también en la previsión para 2010, pues el Gobierno regional tiene previsto emitir 1.231 millones de euros de deuda nueva este año, que equivalen al 2,18% del Producto Interior Bruto (PIB). Esto supone que la Junta no agota el límite máximo del 2,5% del PIB que acordó el Consejo de Política Fiscal y Financiera el 7 de octubre de 2009, lo que dejaba un colchón del 0,32% con el que hacer frente a contingencias extraordinarias. Este margen se ha ampliado en un 0,25% adicional (hasta el 0,57%), puesto que el Ministerio de Economía y Hacienda ha aprobado el Plan de Inversiones Productivas presentado por la Administración autonómica por ese importe.

 

La cartera de deuda de Castilla y León está concertada en moneda euro en su totalidad, por lo que no existen riesgos asociados a las fluctuaciones del tipo de cambio, según informa la Consejería de Hacienda. Además, está diversificada, ya que casi el 36% son emisiones de deuda, en torno al 48% son préstamos bilaterales y alrededor del 16% se articula a través de préstamos schuldschein, una modalidad de crédito que permite acceder a inversores alemanes especializados en financiar a las administraciones públicas.

 
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