“LA INESTABILIDAD POLÍTICA ESTÁ AFECTANDO A LA RECUPERACIÓN ECONÓMICA”

El Observatorio Económico de Castilla y León apunta a una desaceleración que situará el PIB en un 2,1% en 2019.
El índice de confianza empresarial baja casi 6 puntos respecto al último trimestre del 2018.

La economía de Castilla y Leon se verá sumida en “una desaceleración acusada” a lo largo de 2019 y parte del 2020, con una previsión de decrecimiento del PIB, que se situará en el 2,1% y en el 2% el próximo año, según explicó ayer el decano del Colegio de Economistas de Valladolid, Juan Carlos de Margarida, durante la presentación de resultados del Observatorio Económico de Castilla y León.
Esta situación se produce, en opinión de Juan Carlos de Margarida, “por la situación de inestabilidad política de la Comunidad  que genera una pérdida de confianza bastante acusada tanto en empresas como en consumidores”. En concreto, los datos del Observatorio Económico de Castilla y León ponen de manifiesto la caída del índice de confianza empresarial en casi 6 puntos respecto al último trimestre del 2018 y el descenso en la confianza de los consumidores que incrementan sus depósitos financieros, reduciendo el gasto y la solicitud de crédito financiero.
El decano del Colegio de Economistas de Valladolid ha urgido a las formaciones políticas de Castilla y León a que “constituyan un gobierno estable, que promueva un programa económico que desarrolle reformas estructurales y mejoras fiscales” como única solución para frenar “la desconfianza empresarial, la caída de la producción industrial y el deterioro en la competitividad de las empresas exportadoras”.
En esta misma línea, Juan Carlos de Margarida ha avisado de que el resto de España está “prácticamente en la misma situación de inestabilidad política y económica”, lo que supondrá “una fuerte desaceleración económica que afectará a la creación de empleo, al consumo y a la riqueza del país”. 
De Margarida considera “fundamental” que los partidos políticos se pongan a “trabajar juntos” para promover las condiciones necesarias para que la tendencia económica vuelva a ser de crecimiento y recuperación.

En concreto, por lo que se refiere a Castilla y León, el decano del Colegio de Economistas de Valladolid ha reclamado al nuevo Gobierno Regional el establecimiento de medidas que impulsen el sector exterior, “ya que este ha sido el principal motor de crecimiento económico de la Comunidad en los últimos años”. 

Asimismo, será necesario, en opinión de Juan Carlos de Margarida, a tenor de los resultados del Observatorio Económico de Castilla y León del 1º trimestre de 2019, incrementar la competitividad privada y pública para lo cual “habrá que fomentar la tecnología del tejido empresarial castellano y leonés, dejar en manos de la economía productiva más recursos, es decir, que haya menos impuestos, y eliminar el gasto público superfluo, que sigue siendo muy elevado”.

La contención del gasto público y la reducción de la deuda pública son dos de las prioridades que el nuevo Gobierno Regional debe acometer “de forma inmediata”, junto con actuaciones que permitan superar las amenazas que afectan a la economía de Castilla y León, tales como la precariedad laboral, la concentración de la actividad en sectores de baja productividad y reducida competitividad, la reducida dimensión del 90% de las empresas, la debilidad en I+D, la falta de esfuerzo exportador y la ausencia de visión empresarial de futuro.